KOLITZA y BURGÜEÑO

KOLITZA 879 m. 

BURGÜEÑO 1.043 m.




Día de San Fermín. Hoy decido hacer un monte que quería hacer desde que empecé a mirar ascensiones, Kolitza.

Situado en el extremo oriental de los montes de Ordunte, el Kolitza es, junto con el Gorbeia, Oiz, Sollube y Ganekogorta, uno de los cinco montes bocineros desde los que se convocaba durante la Edad Media a las Juntas Generales del Señorío de Bizkaia, las cuales se celebraban al menos cada dos años. En estas emblemáticas y privilegiadas cimas se encendían hogueras y se hacían sonar bocinas para que los junteros de cada merindad acudieran a congregarse en torno al viejo roble de Gernika.

Para ello me desplazo hasta Balmaseda, al barrio de Pandozales, donde dejo el coche, preparativos previos y comienzo de la subida.

Comienzo de la ruta


Primer desvío
Empiezo a ascender por un camino asfaltado unos pocos metros hasta encontrarme un desvío a la derecha señalado por una piedra escrita.







El camino no tiene pérdida, solo hay que seguir las marcas rojas y blancas del GR por un bosque de robles y pinos hasta desembocar en una pista de gravilla y girar a la izquierda.

Collado Campo del Espino


Desde aquí ya se ve claramente mi destino. Estoy en el Collado Campo del Espino, a 569 m. de altitud.







Desde aquí hay dos opciones, seguir la pista de grava (por la que bajaré) o iniciar una subida monte a través, bastante más exigente que la pista de grava.
Así pues cojo la opción más exigente por un camino de escaleras hasta desembocar en una fuente donde, claro está, será el pimer punto de avituallamiento. La fuente parece estar avisando de lo que queda por delante, así que a prepararse.

Fuente Kolitza
Escaleras














Empezamos el tramo duro que comienza a la izquierda de la fuente, y tras un ratito de sudores y pequeñas paradas para tomar aire llego a mi destino, el Kolitza. Tengo que decir que aquí alcé el puño, era mi meta, mi conquista deseada y lo había conseguido.
Placa y buzón del Kolitza
Kolitza 879 m.
























En la cima hay una pequeña ermita medieval levantada en honor a San Roque y San Sebastián con el vértice geodésico.

Dejo unas fotos.

Tras comer y beber algo observo dos montes cercanos, tan cercanos que empiezo a preguntarme si podría hacerlos en ese mismo día. Tras un tiempo mirando, descubro que son el Terreros y el Burgüeño, este último es Monte Centenario.




Como mi descenso empiezo a los pies del Terreros, bajo hasta el área recreativa que allí se ecuentra y veo esta señal que indica el tiempo hasta la cima del Burgüeño pero... rodeando el Terreros.





Pienso y decido empezar el camino dejando a un lado el Terreros y encaminarme hacia lo que será mi primera cima de más de 1.000 metros.
Atravieso un camino boscoso y algo embarrado que me lleva a espacio abierto desde el que se ve mi destino.





Tras un rato de camino llano empieza la subida. Pensé en abandonar la subida, el calor y el cansancio empezaban a hacer mella y miraba hacia arriba y veía que el camino no acababa pero.... ya estaba ahí, no podía dejarlo ahora.

Seguí subiendo, giré a la izquierda y me encaminé hacia la penúltima rampa, ya estaba. Medio trepé la última, acortando el camino y llegué a mi destino. ¡¡¡¡¡Primer monte de más de 1000 metros!!!!!
Arriba una pareja me felicitó, a sabiendas de que llevaba más bien poco haciendo cimas. Fotillos de rigor, una mirada al paisaje y ver que uno no puede rendirse tan cerca de la meta.

Cima del Burgüeño 1043 m.






      Varios buzones de la cima








Tras tomar un pequeño descanso inicio el camino de vuelta por el mismo sitio hasta el Kolitza. Aquí decido erroneamente bajar por el camino de gravilla que antes no escogí para subir. Se hizo eternooooooooooo!!!!!. Tras una hora de descenso aproximada llegada al coche. Día completo.





No hay comentarios:

Publicar un comentario